Opinión

Confía en ti mismo cuando nadie más lo haga

Foto: Club Libertad | 24 May 17:09
Foto: Club Libertad
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Confía en ti mismo cuando nadie más lo haga

24 May 17:09

Por Christian Pérez/@chrisperezz7

El fútbol siempre es un reflejo puro de la vida y tiene un mundo paralelo, en el que los desafíos, las victorias, las frustraciones y los éxitos son pasajeros, pero son parte de la carrera de un futbolista, al que nadie le importa si tiene una vida más allá de un simple balón.

Hoy Libertad es campeón, todos felices y parece que todo fue color de rosa, como se suele decir en la jerga común. Nadie recuerda cómo comenzó la historia y cómo algunos nombres desechados terminaron siendo pilares, con actuaciones determinantes.

Este escrito hace rato lo quería hacer y de hecho en algún momento lo iba a publicar, sea o no campeón Libertad, ya que me parece que el protagonista principal de este capitulo, se coronó mucho antes de que Libertad pinte la estrellita 21 en su galería de títulos locales.

El rótulo de campeón solamente es un detalle que adornó la gran victoria personal de Iván Piris, quien ha dado un ejemplo tremendo, no solo para los chicos, sino para todos los que juegan al fútbol y si alguien lo quiere tomar como motivación paralela en la vida diaria, también es válida: Confía en ti mismo cuando nadie más lo haga.

Tras aquella dolorosa eliminación en la Copa Libertadores 2020, Piris quedó como el gran villano del Gumarelo. Tiroteado por los hinchas, marcado por parte de la directiva evidentemente y de entrada ya se encontró con la puerta cerrada en el 2021.

Iván Piris fue expulsado con roja directa en Copa Libertadores ante Palmeiras en el 2020. Foto: Gentileza.

El propio Iván Piris contó que Daniel Garnero y su cuerpo técnico le comunicaron que no sería tenido en cuenta para este año y lo mejor era que se busque club. Con una enorme trayectoria, habiendo jugado en clubes como Sao Paulo, Sporting de Portugal, Roma, entre otros, el lateral derecho de 32 años no dijo una sola palabra, más que aceptar la decisión.

Entrenó con algunos "olvidados" en el campo de entrenamientos de Libertad (en Luque), lejos del plantel, pero para el que persevera y nunca abandona, siempre hay premio. Quizás solo tarde un poco más. Ese es Iván Piris.

Como lo dijo alguna vez el psicólogo estadounidense Abraham Maslow, creador de la famosa pirámide de las necesidades humanas (una de las pocas teorías de tantos pensadores que nos obligaron a leer en la facultad, que se me quedó para siempre): "El hombre llega al mundo con un potencial casi ilimitado para autodesarrollarse y llegar a sus objetivos". Pero también aclaró que aunque muchos tienen capacidades de sobra y no llegan a cumplir con todas sus necesidades.

Los que más virtudes y capacidades tienen son los que menos se esfuerzan y los que quizás menos virtudes, en este caso talento tienen, son los que más luchan y a base de perseverancia, cumplen con sus objetivos.

Y es el caso de Piris. Virtudes tiene, pero no le sobran como a otros. No es el más técnico, no es el más rápido, el que más sabe desbordar ni el que mejor tira los centros, pero sí es por lejos el que más corazón le pone a todo y que a base de actitud, disciplina y esfuerzo, ha suplido sus defectos. Jamás vas a ver un partido del itaugueño con brazos caídos o caminando en el césped.

Muchos los critican (quizás quien escribe también muchas veces), pero que haya llegado a tener una carrera así no es coincidencia. Imagino que nadie le habrá regalado fichar por Sao Paulo, aterrizar en Europa, en el Sporting o el grandioso Roma, un equipo emblemático del Calcio. Y puede decir tranquilamente el día de mañana a sus hijo y nietos: Jugué 29 partidos en una temporada de Serie A en uno de los clubes más populares de Italia y compartí cancha con leyendas del fútbol como Francesco Totti o Daniele De Rossi.

"Qué inútil ya es Piris", "otra vez Piris en la selección", frases que quizás hemos escuchado en innumerables ocasiones, pero amigo, vos y yo estamos leyendo esto y él disfrutando de lo que nosotros soñamos alguna vez. Cumplió lo que tanto quisimos y no lo alcanzamos. Para el fútbol no basta solo con tener talento, recuérdenlo. La vida y el fútbol premian la perseverancia.

En realidad ya no sé en qué se convirtió este escrito. La idea era destacar cómo ha resucitado, cuando muchos (incluido el entrenador) ya lo habían enterrado. Si muchos lo toman como reflejo, que sea un ejemplo para cualquier deportista o persona. Rendirse nunca debe ser una opción.

Como alguna vez dijo el "Loco" Abreu: "El de arriba siempre te va a tirar una cuerdita". Solamente hay que saber detectar el momento y agarrase de esa cuerda para subir hacia arriba.

Un Libertad lleno de dudas, tambaleando y con muchísimos contagios de COVID-19, miró de reojo y tenía al que siempre estaba entrenando al máximo. Es también mérito de Daniel Garnero, le dio una sola oportunidad para demostrar su capacidad y ganarse la confianza.

Jugando "a muerte", dejando el alma en cada juego, Iván Piris se ganó el respeto y admiración del propio hombre que lo había "borrado". No solo tuvo cabida en el plantel principal, sino que le sacó el puesto a uno de los jugadores más admirados del momento: Iván Ramírez. Piris y su esfuerzo volvieron a hacer, vencer al talento natural superior al suyo (con eso no digo que no tenga).

Terminó jugando 10 partidos en el torneo local y también en el campo internacional, de gran manera, teniendo que soportar además situaciones extradeportivas, como la salud de su madre, quien estuvo muchísimo tiempo en terapia intensiva. Con un problema gigante, dio la cara por Libertad, aunque en muchos juegos se ausentó por pelearla junto a ella.

No estuvo en los últimos partidos por algunos problemas físicos, pero antes de que Libertad haya gritado campeón tras la derrota de Nacional, Iván ya había conquistado el título más grande: confiar en sí mismo, demostrarse, demostrar que estaban equivocados y convencer a los que le habían cerrado la puerta.

"La derrota no es el peor de los fracasos, sino el no haber intentado...".

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