Opinión

Un papelón

Foto: Conmebol. | 30 Sep 13:01
Foto: Conmebol.
Opinión

Un papelón

30 Sep 13:01

Por Gustavo del Puerto / TW: @gusdelpuerto

La velocidad y el ritmo intenso que imponen los equipos argentinos a los nuestros quedaron en evidencia, una vez más. Se pensaba que el largo parate de ellos, campeonato paralizado, era una gran ventaja, pues ni siquiera pudieron hacer entrenamiento futbolístico de 11 contra 11 por el protocolo argentino. Era lógico soñar en la gran gestión de los representantes paraguayos, que con la vuelta del fútbol local estaban afilados. Sin embargo, fue la peor mentira.

Y esa hipótesis se fue al tacho, porque lo de Libertad ante Boca Juniors y Olimpia frente a Defensa y Justicia, simplemente fue un papelón.

Boca, de visitante lo llevó por delante al Gumarelo y tampoco el Rey de Copas pudo con la intensidad de un rival, que incluso por la falta de competencia, terminó sin piernas. Claro que lo de Libertad se agravó más una semana después al caer de visitante con un rival venezolano, donde tampoco volvió el fútbol oficial a causa de la pandemia. Ese traspié derivó en la renuncia de Ramón Díaz, quien dejó la huerta sin encontrar el equipo y un rendimiento acorde a las expectativas.

La presente versión de la Libertadores con su retorno, a excepción de Guaraní, un equipo muy intenso para nuestra forma de jugar, desnudó un viejo mal. Es el déficit de muchos que se visualiza a pasar la frontera. Tenemos que jugar más en el campeonato criollo, protestar menos, no simular faltas inexistentes o ahora el nuevo mal, el famoso pedido de revisión del VAR. Se corta demasiado la fluidez del juego y pocos son los árbitros que dejan jugar. La cuestión es muy simple, más pelota en movimiento y más intensidad.

Y todo lo argumentado se puede lograr. En tiempos modernos ya no se justifican las viejas practicas de intentar sacar ventajas con modales desechados. Basta con poner de ejemplo a los futbolistas paraguayos que van al exterior, se adaptan en su mayoría a las exigencias del fútbol y lo bien que uno debe estar para competir y ganarse un lugar en el equipo.

El arbitraje también tiene mucho que ver, porque lamentablemente hay jueces que ponen freno de mano a un partido y apañan a los jugadores que hacen el menor esfuerzo para jugar mayor tiempo. Lamentablemente esto repercute en la selección. Olimpia ganó los últimos cuatro campeonatos, jugando con velocidad para potenciar la capacidad individual y colectiva del equipo. Y esa realidad es la gran virtud reflejada en el Cerro Porteño, campeón del torneo Apertura. Da gusto verlos jugar a equipos que salen a proponer y que imponen velocidad. Un buen ejemplo en la Copa Libertadores es Guaraní, que está a punto de clasificar a la próxima fase, mientras que Olimpia y Libertad ven complicadas sus chances.

Comentarios