Opinión

La sapiencia de “Chiqui” fue clave

Foto: Fernando Riveros. | 30 Sep 13:07
Foto: Fernando Riveros.
Opinión

La sapiencia de “Chiqui” fue clave

30 Sep 13:07

Por Gustavo del Puerto / TW: @gusdelpuerto

La merecida consagración de Cerro Porteño como el campeón anticipado del torneo Apertura 2020 tiene varios protagonistas, pero la clave del éxito, en mayor medida fue el técnico Francisco Arce.

Para hacer un rápido repaso, no se debe olvidar la temprana eliminación copera del Ciclón y a partir de ahí, empezó a cambiar el panorama. El plan de austeridad, la nueva política del club, también resultó como un punto positivo. A partir de ahí, Chiqui tuvo contreras en la propia directiva cuando se gestionó su vuelta​, inició un plan solvente e inteligente. Se agenció con los jugadores que tenía tras la sangría y bajas de futbolistas costosos, pero de poco aporte y que terminaron mirando desde plateas el partido de la consagración.

Emergió un entrenador que agregó madurez a la toma de decisiones para potenciar su gran capacidad, porque Arce es un estudioso y confirmó que hoy es el mejor técnico paraguayo. Convenció a los jugadores. A todos les hizo sentir importante. Armó un equipo fuerte, sólido en sus líneas y comprometido, pues sin la conocida concentración por la pandemia, indudablemente todos se cuidaron de la mejor manera. A las buenas estrategias y el extraordinario nivel futbolístico, el azulgrana fue capaz de imponer su ritmo intenso, basado en una estupenda preparación física.

La fortaleza de Cerro empezó del arco y se extendió en todas las líneas. Cuando se reanudó el fútbol, el Ciclón estaba a 7 puntos del líder Libertad y el partido de la resurrección precisamente lo gana al Gumarelo de Ramón Díaz y lo consiguió de buena manera. Fue la referencia de la reacción y después ganó a todos los adversarios, incluido el tradicional rival Olimpia.

El Chiqui de la actualidad agregó variantes al juego de su equipo, pero siempre con el principal rasgo de su filosofía: el buen trato de la pelota.

Cerro dio un gran salto. Con el grito de campeón ya asegura más de 3 millones de dólares de la Conmebol por ingresar directamente a la fase de grupos de la Libertadores del 2021, lo que indudablemente será un paliativo importante para oxigenar la complicada situación económica del club de barrio Obrero. Por ahora hay que mantener el plantel, Cerro Porteño volvió a sus raíces, las formativas, y tiene al Chiqui como el más indicado para sacarle el jugo al semillero. A fin de año, hay que replantear las cosas, dando las gracias a los futbolistas costosos que no juegan. Hoy el capital de Cerro subió enormemente y basta con citar a tres futbolistas transferibles, el Pulpito Duarte, la grata revelación, Arzamendia y la consolidación del joven capitán Villasanti, que junto a Cardozo Lucena, el otro volante central, los dos tienen nivel de selección.

Los procesos no tienen mucha vida en el fútbol paraguayo y son contadas las excepciones, sin embargo, el Chiqui y sus compañeros de trabajo demostraron su capacidad para que Cerro apueste de una vez por todas a un proceso largo.

Comentarios

Noticias relacionadas