Opinión

Nunca es tarde

Ronaldo Martínez. Foto: Fernando Riveros. | 8 Sep 12:24
Ronaldo Martínez. Foto: Fernando Riveros.
Opinión

Nunca es tarde

8 Sep 12:24

Por Christian Pérez / @chrisperezz7

Insistir, persistir y nunca desistir. Cuántas  veces hemos escuchado esa frase y más aún con los futbolistas, pero muy pocos lo ponen en práctica. Una eterna promesa de las formativas de Cerro ha revalidado aquel refrán y deja una enseñanza para cada chico que pelea día a día por el sueño de ser futbolista profesional.

Con 24 años, muchos ya abandonaron la ilusión y tiraron la toalla después de perseguir tanto el fútbol, que tiene muchas veces más injusticias que cosas buenas. Pero nunca es tarde para pelear, nunca es tarde para volver a intentar y nunca es tarde para dar ese “último” esfuerzo, que quizás era el de la recompensa.

Ronaldo Martínez, el inesperado héroe de Cerro, quien de ser última la opción de un plantel del que quizás muchos hasta se burlaban, pasó a ser la gran figura de un partido clave que posiblemente haya sellado el pasaporte del Ciclón como futuro campeón del torneo Apertura.

Retrocediendo el tiempo, lo lógico era que Ronaldo Martínez abandone Cerro y busque un lugar en el que lo valoren. Churín, Haedo y Ortigoza eran las competencias que tenía a inicio de año. Apellidos pesados que lo hacían diminuto en todos los aspectos.

Todos los nombrados fueron cayendo y el fútbol le hizo un guiño al chico cuyo padre le puso el nombre de uno de los mejores delanteros de toda la historia.

¿Suerte?, ¿casualidad?, ¿destino? Llamale como quieras, pero nadie le saca la virtud de la perseverancia a un jugador ninguneado hace años por el propio Cerro y que ha tenido que buscar darle continuidad a su sueño, incluso hasta en un torneo aficionado como el Torneo Regional Federal Amateur,  que vendría a ser la Cuarta División del fútbol Argentina.

Y mirá cómo el fútbol premia a los que no tiran la toalla, a los que desafían las malas, esperando algún día una buena, sabiendo incluso que podría no llegar.

Toda una vida en Cerro, siendo “tirado” en la Reserva – torneo en el que seguramente rompió algún récord de tantos goles anotados – e ignorado por la obsesión que tiene la directiva de traer jugadores improductivos y de mucho costo. Aún así, siempre puso la cara para cualquier necesidad, recibiendo el famoso “te vamos a estar llamando” por parte de los entrenadores de turno.

El fútbol le tenía una última prueba en el club que él siempre quiso brillar y le puso en frente a la persona indicada, la que tiene la varita para transformar todo y cambiar escasez por suficiencia: Francsico Javier Arce Rolón. “Chiqui” le comprometió, exigió una oportunidad para Ronaldo, pero dependía del “chico” de 24 años, con solo 16 partidos en Primera, que a pesar de tener esa edad, es un novato.

Sin mostrar demasiadas virtudes técnicas, Martínez exhibió poseer cualidades indispensables para cualquier delantero, como es la intuición y el optimismo en el área rival. Optimismo, la palabra clave que refleja además su carrera deportiva.

No es, ni será titular seguramente en Cerro, pero se ganó el puesto de sustituto inmediato de Churín y el fútbol le volvió a sonreír a quien para muchos debe ser un ejemplo de no rendirse hasta lo último. Está a nada de ser campeón y con un sello suyo, ya que esa victoria ante General Díaz le dio medio título a Cerro.

Ronaldo Martínez deja una gran enseñanza a los chicos que pelean día a día por un sueño: Nunca es tarde.

 

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