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Iván Cazal, la historia del chico de tierra adentro

Al fondo se observa lo que ahora ya puede ser la excasa de sus padres, pues ahora ya tienen un mejor hogar. Foto: Néstor Soto. | 28 Feb 16:00
Al fondo se observa lo que ahora ya puede ser la excasa de sus padres, pues ahora ya tienen un mejor hogar. Foto: Néstor Soto.
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Iván Cazal, la historia del chico de tierra adentro

28 Feb 16:00

Por Christian Pérez/ christian.perez@gruponacion.com.py/ TW @chrisperezz7.

Fotos: Néstor Soto; Video: Diego Fleitas y edición: Daniel Jara. 

Con 20 años, disfruta la mejor etapa de su corta carrera como futbolista profesional, en la que ya le tocó ser protagonista de un par de récords. Consiguió una histórica clasificación con el Deportivo Santaní a Copa Sudamericana, tumbando a un campeón continental como el Once Caldas y ahora logró “borrar” con Sol de América a un brasileño de una competencia continental.

Parece una historia perfecta. El presente indica que Iván Cazal estaba destinado a triunfar, pero cuántas historias se ocultan en todo este tiempo de “anonimato”, antes de hacer el gol histórico en Manizales, para que Santaní retumbe en Sudamérica, antes de anotar un tanto casi imposible de olvidar ante el tetracampeón del fútbol paraguayo, Olimpia, en Para Uno y siendo uno de los pocos “villanos” que le amargaron con una derrota al equipo de Daniel Garnero o antes de la épica clasificación de Sol en Brasil, eliminando al Goiás.

El sueño de toda su vida fue ser futbolista profesional, algo que le hizo vivir desde las peores pesadillas y los más bonitos sueños, muchos hasta inesperados. Estuvo a nada de derrumbar su ilusión para trabajar en algo “real”, según comentó, pero su padre, don Víctor Cazal fue el gran soporte que lo levantó cuando él ya había bajado los brazos.

Cazal abrió a VERSUS las puertas de su humilde hogar (donde viven sus padres), una casita de madera, que ahora va adquiriendo un nuevo rostro, gracias al dinero que ya ganó luego de tanto insistir y persistir.

Don Víctor recibe a su hijo con la camiseta que le regaló Tabaré Viudez. Foto: Néstor Soto.

A 200 kilómetros de la capital, en el Departamento más pobre del país, San Pedro, exactamente en la ciudad de General Aquino, comenzó la historia del chico que a simple vista no parece tener aspecto físico de futbolista. Flaquito, perfil bajo y sin demasiada amistad con la prensa. Pero detrás se esconde un humilde jugador, con una velocidad tremenda, que puede adaptarse a cualquier puesto, encarador y que siempre va al frente. Aún le cuesta expresarse, romper la timidez propia de un chico de tierra adentro. No asume del todo que llegó a la liga mayor, aunque su camino recién está por empezar.

Como el mismo Iván Cazal cuenta, en General Aquino, tenés pocas opciones para sobresalir y escapar de la pobreza. El primero, un sueño que es imposible para muchos. Todos lo intentan, pero pocos lo logran: ser jugador de fútbol profesional. La otra salida es trabajar en la chacra o en alguna “changa”, que no te garantiza evadir las necesidades, pero al menos puedo ser un ingreso seguro para tener comida en la mesa.

La tradición nunca se pierde en el interior. El saludo obligatorio de Iván a Doña Ángela. Foto: Néstor Soto.

Los inicios siempre son duros

El chico que debutó a los 14 años en la Primera del famoso club Teniente Turbo (está a lado de su casa), de su ciudad natal, ha escalado mil peldaños en apenas dos años y el deporte que siempre amó, ahora es su presente y futuro, como también la de su familia. El pasatiempos se convirtió en oficio y trabajo.

A los 14 años le tocó abandonar el cariño de sus padres, en busca de un sueño. Primero jugó en la liga santaniana, viviendo en pensiones y posteriormente tuvo pasos por las ligas de Carapeguá, Paraguarí, deambulando en busca de un sentido para su carrera, que hasta entonces era más que nada un hobby, ya que económicamente casi no le redituaba.

En el 2015 fue a las formativas del Deportivo Santaní, que ese año logró el histórico ascenso a Primera. Pero ahí era una criatura, con un físico que no le daba para competir, aunque talento siempre le sobró.

“Fui a vivir con mi papá a en Villa Elisa. Él se jugó por mí. Vino a buscar trabajos de albañilería para que yo no deje de lado mi carrera. Las prácticas de las inferiores de Santaní eran en Limpio. Yo me levantaba ya las 3 y media, porque para las 4 y algo ya salía el primer bus (línea 49). Hacía dos horas de viaje sí o sí”, recuerda pensativo.

Al fondo se observa lo que ahora ya puede ser la excasa de sus padres, pues ahora ya tienen un mejor hogar. Foto: Néstor Soto.

Promesas son promesas

Con un gran orgullo, que se le notaban en los ojos y pecho inflado, al llegar a la casa de su padres, Iván muestra al equipo de VERSUS la primera parte de su promesa cumplida. Una casa de material, con dos habitaciones, un baño moderno, casi terminada, gracias al dinero que ganó por clasificar a Segunda Fase de la Sudamericana con Santaní.

La casa es construida por su propio padre y el suegro, ambos especialistas en construcciones. Los trabajos se hacen a la medida que pueden. Dependiendo si hay material y la disponibilidad de los maestros de obras, que le dan forma al nuevo hogar en sus tiempos libres.

“Peguaheke, peime pende rógape, aje’ima poha’ãro (Bienvenidos, están en su casa, hace rato les estamos esperando)”, fueron las primeras palabras de don Víctor Cazal, quien según él mismo contó, esperaba de gala “a los periodistas”, con una remera que Iván intercambió con Tabaré Viudez. Solo lo utiliza en ocasiones especiales y quería estar “presentable”.

Con ramas secas, utilizando como leña y sin perder la concentración, don Cazal hacer arder el famoso “Tatakua” y a la vez va contando la historia de su hijo y la suya.

El propio padre de Iván, don Víctor, construyó la casa. Foto: Néstor Soto.

La camiseta franjeada de Tabaré empezaba transpirar, la emoción del relato crecía y la charla termina siendo una interminable sección de anécdotas, mientras que a unos metros, algunos familiares preparaban la masa de la chipa bajo un pequeño techo, entre la cocina y el patio. Era el rezo final de un pariente y la tradición en tierra adentro, es sagrada.

Con mucha emoción en el rostro, pero sin querer mostrar debilidad ante los recuerdos, habla de los hechos “imposibles” que hizo. “Amigo, si te cuento todo, no vamos a terminar. Heta rosufrí hendive oiko haguã chugui la jugador (Mucho sufrimos para que el se convierta en jugador). Cuando vivía en Villa Elisa, y él debía entrenar (en inferiores de Santaní), yo tenía que conseguir todos los días mínimo un 20 mil guaraníes. Yo estaba desesperado cada día, pero no podía decirle que no tenía plata. A veces ya no sabía qué hacer, prestaba dinero de aquí para allá, pedía ayuda y así salimos adelante”, comenta, ahora solo como anécdota y viendo cómo su hijo ha llegado hasta tan lejos y cumpliendo la promesa: un mejor presente.

Al borde de renunciar y el reglamento Sub 19

Iván Cazal estuvo a casi nada de abandonar todo. Veía y sentía que el sueño se derrumbaba. Demasiado esfuerzo para nada. Ese era su pensamiento. La necesidad obligaba y ya no quería ser una carga para su padres, que le daban hasta lo que no tenía para continuar el camino de futbolista.

Ya había tomado la decisión de trabajar “realmente”, afirma. “Para el 2018 hablé con unos tíos en Argentina. Iba ser ayudante albañil, algo, pero dije que no había vuelta atrás. Mi papá me agarró un día y me dijo: ‘Eprovana koa último che ra’y. Ikatu koa nde mba’erã (Proba por última vez mi hijo. Seguramente esto va a ser para vos)”.

Su padre lo convenció, se quedó a jugar en la liga santaniana y aunque perdió la final con su equipo, ganó la atención más importante de su vida. Pedro Sarabia, en ese entonces, DT del Deportivo Santaní, que había vuelto a Primera para el 2018, buscaba valores jóvenes para cumplir con el reglamento Sub 19.

Orgullosos del hijo que empieza a retribuir todo lo hecho por él. Foto: Néstor Soto.

Iván Cazal se llevó una ovación a pesar de perder el título, fue el centro de atención y jugando como lateral derecho. “Mi vida cambió todo en apenas un año. Sarabia me preguntó si quería ir a Santaní y de cabeza me fui. Debuté en el 2018 por el reglamento para ser Sub 19. Jugué contra Cerro, Olimpia, hice goles. Luego en el 2019 ya jugué Copa Saudamericana”, recordó.

Su irrupción en Primera causó furor, llamó la atención de clubes y hasta fue convocado a la selección paraguaya Sub 20 y estuvo en el microciclo de la Sub 20, para el Preolímpico.

Si bien descendió con Santaní, fue comprado por Sol de América, cumpliendo otro objetivo más. “Ore oremboriahu (somos pobres) y yo sé que de mí depende salir adelante. De mí depende la comodidad de mis padres. Demasiado lucharon conmigo y ya merecen descansar. Quiero ponerles un negocio y así se relajan”, señaló, en un tiempo en el que el Danzarín aún no lo tenía en sus filas.

Doña Ángel Báez, la progenitora, mira emocionada desde un costado y no cabe en pecho el orgullo que siente por el chico que ya se tomaba la responsabilidad de ser el sostén de la familia.

Hay tradiciones que no se pierden. La chipa es algo infaltable en todo tipo de acontecimientos. Foto: N.S.

Una anécdota que no olvida

Como todo chico del interior, hay anécdotas insólitas y miedos ocultos que pocos saben. Ahora ya trata de sobrellevar mejor, por lo menos duerme y no le hace entrar en pánico el despegue de un avión. Pero en los primeros tiempos le tenía una fobia y el fútbol otra vez lo obligó a superar un nuevo obstáculo.

“Ore campañagua la avión umía rohecha ohasáro óga ári (nosotros los de la campaña vemos aviones cuando pasan por encima de la casa. Una vez íbamos a viajar con la Sub 20 a Bolivia. Algunos compañeros ya sabían de mi miedo y me decían que era peligroso. Toda la semana antes pensé en eso. Viajamos un sábado y ese viernes a la noche yo no quería que amanezca. El que estaba a mi lado me hacía tener miedo: ¡’atendé!, me dijo. Cuando despegó el avión cerré mis ojos y me agarré de mi compañero. Ellos se reían”, contó entre risas y siempre mezclando el idioma guaraní con el español.

Intimidades

Entre algunas intimidades, Cazal contó que tiene como referente máximo a Roque Santa Cruz, un ídolo al que ahora enfrenta, teniendo que superar ese momento impactante jamás imaginado. También se mostró agradecido a Eduardo Aranda, quien le enseñó y aconsejó mucho en Santaní. “Fue el que me hizo pisar tierra siempre”, aseguró.

Otro hecho que no olvida es que Mario Saldívar, lateral derecho de River Plate hoy día, le regaló los primeros botines profesionales cuando debutó y lo usó hasta conseguirse por propios méritos comprar el suyo.

¡La historia recién comienza, Iván!

 

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Paraguayos en el exterior

El histórico gol de una paraguaya a Boca Juniors

La paraguaya Fabiola Sandoval. Foto: Prensa Colo Colo. | 28 Feb 18:43
La paraguaya Fabiola Sandoval. Foto: Prensa Colo Colo.
Paraguayos en el exterior

El histórico gol de una paraguaya a Boca Juniors

28 Feb 18:43

Demostrando una vez más el crecimiento del fútbol femenino y que las seleccionadas están en un muy buen nivel, una jugadora paraguaya hizo historia al marcar un gol a Boca Juniors.

Se trata de la ofensiva Fabiola Sandoval, quien en su estreno en el “Estadio Monumental”, la mandó a guardar con un estupendo cabezazo, tras un tiro libre. La integrante de la Albirroja hizo un espectacular movimiento desprendiéndose de la marca y anotó el único tanto de Colo Colo.

El “Albo” hizo por primera vez la presentación de su equipo femenino ante su público, así como suele ocurrir con los hombres.

El resultado quedó para la anécdota y el “Xeneize” se quedó con la victoria por 2-1, pero en la historia quedará que una compatriota fue la primera en hacer un gol para el elenco chileno en la “Noche Alba Femenina”.

“Fabi” llegó como flamante refuerzo a Colo Colo para esta temporada, transferida desde Libertad/Limpeño. Su principal desafío con su nuevo equipo será obtener el campeonato chileno y la Copa Libertadores 2020.

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Fútbol Paraguayo

“En cuánto a infraestructura, somos envidia a nivel regional” dice Zapag

Raúl Zapag. Foto: Archivo. | 28 Feb 18:12
Raúl Zapag. Foto: Archivo.
Fútbol Paraguayo

“En cuánto a infraestructura, somos envidia a nivel regional” dice Zapag

28 Feb 18:12

El presidente del Club Cerro Porteño, Raúl Zapag, habló tras la eliminación copera a manos del Barcelona SC ecuatoriano y tocó diversos temas. Se refirió al momento económico, futuro mánager deportivo y otros asuntos.

“La unidad cerrista va a salvar este momento económico. En cuánto a infraestructura, somos envidia a nivel regional; pero nos falta afianzar algunas cosas. Lo del partido ya pasó, lo que importa es que sigamos. En lugar de reclamar, nuestra actitud será la de apoyar”, afirmó al programa Versus TV.

“El presidente estará a cargo del departamento de fútbol, todo el club está abocado para salir de este traspié gigante que hemos tenido. Ahora el objetivo es el de ser campeones; queremos traer jugadores que se ajusten a nuestro tablero de ajedrez. Contratamos y a veces nos equivocamos, eso no debe volver a suceder”, indicó Raúl.

“Llevar la concentración al Parque Azulgrana es un sueño. Es un tema sensible, más que mandarle un abrazo a Luis (Fariña), la afición desea tenerlo a pleno. Se hablaba mucho de que iba a venir un gerente a imponer cosas, no se trata de eso. Se trata de seguir el camino y respetar la política de Cerro, ser más eficientes en contrataciones y colocación de jugadores a nivel internacional”, continuó diciendo.

En última instancia, dijo que “Con dinero y jugadores no se arma un equipo, es el trabajo y el proceso el que lleva adelante que un equipo sea eficiente y es allí donde hemos fallado mucho, eso no podemos seguir haciendo”, precisó Zapag.

“Estamos todos por Cerro Porteño y es lo importante, mensaje y agradecimiento para la afición que llama, escribe y me dice que está con nosotros. El cerrista de verdad y que ama la institución a pesar de cualquier apellido”, sentenció.

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